Accesorios para el vino, ¿cuáles son realmente necesarios?

En el mercado existe una amplísima gama de accesorios para el vino. Algunos de ellos son muy atractivos a primera vista y pueden parecer un buen regalo para un amante del vino. En cambio, en el día a día, muchos de esos accesorios acaban siendo inútiles o poco prácticos.

En este post vamos a clasificar los accesorios entre los que son realmente necesarios y los que son prescindibles:

Imprescindibles:

  1. Sacacorchos. Es evidente, hay que abrir la botella de alguna manera. Eso sí, los hay de muchísimos modelos. Los que tienen forma de T son los más difíciles de manejar, por lo que no son muy aconsejables. También los hay eléctricos o automáticos, pero son caros y un tanto aparatosos. Ocupan mucho espacio y al final, por no sacarlo, se recurre al sacacorchos manual de toda la vida.
  2. Tapones. Imprescindibles para conservar el vino si no consumimos toda la botella. Si no disponemos de un tapón, el vino se estropeará rápidamente. Los hay de silicona o de acero, y si van acompañados de una bomba de vacío para extraer el aire de la botella mucho mejor. En este blog ya hemos hablado sobre como guardar el vino una vez abierta la botella.
  3. Cubitera. Accesorio imprescindible para mantener a temperatura adecuada (o para enfriar) los blancos, espumosos, rosados y cavas. Una alternativa a las cubiteras son las fundas enfriadoras de gel, que cubren toda la botella y se conservan en el congelador.

Prescindibles:

  1. Cortacápsulas. Si la tienes, fenomenal, pero se puede recortar la cápsula perfectamente con un cuchillo. Por lo tanto, es uno de los accesorios para el vino del que podemos prescindir tranquilamente.
  2. Termómetro. Puede parecer muy útil, y quizá se use la primera vez nada más comprarlo, pero ya no se utilizará nunca más. ¿Has visto a alguien introduciendo el termómetro en el vino antes de beber…?
  3. Vinotecas. Son unos pequeños frigoríficos para conservar las botellas de vino. Suponen un gasto considerable, consumen bastante electricidad y hay que disponer de espacio extra en la casa para colocarlas. A no ser que de forma habitual tengas muchas botellas en casa que no vas a consumir en bastante tiempo, no tiene sentido invertir en una vinoteca.

Sobre el decantador, al que hemos dedicado un post en este blog, es cuestión de gustos. Hay quien prefiere decantar, es decir airear, el vino en la copa, y hay quien considera al decantador imprescindible para oxigenar los vinos más añejos.

¿Y tú? ¿Qué otros accesorios para el vino añadirías como prescindibles o imprescindibles?

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